ENGAÑA A TU MENTE PARA GASTAR MENOS

Published by Maria T on

engañar mente para gastar menos

Vivimos inmersos en una cultura que te dice que gastes y la publicidad es experta mostrándonos como ciertos productos te hacen más feliz al comprarlos. Por ejemplo, la propaganda del desodorante Axe no vende un producto para la sudoración sino un imán que atrae mujeres. Esa idea empieza a jugar en el subconsciente y resultamos interiormente creyendo que esto es cierto. Las mujeres por ejemplo, compramos esos champus para el cabello porque creemos que va a parecer tan espectacular como el de la modelo, pero no nos damos cuenta de las horas en peluquería, los efectos de la luz y las cámaras más la edición del video. Es más, yo creo que las modelos tienen un cabello terrible porque lo maltratan demasiado en su trabajo.

 

Así como la publicidad obra en nuestra mente, nosotros mismos podemos hacer que nuestro cerebro se enfoque en algo diferente a la hora de gastar. Es cuestión de establecer pequeños pasos y retos, alejarnos un poco del contexto y crear nuevos hábitos o conductas.

Algo muy importante es ver estos cambios en la manera en que gastas de una manera positiva, no como un gran sacrificio, sino como un reto personal hacia la conquista de tus metas financieras.

Vete a ti mismo como alguien fuerte que sabe controlar sus emociones y es inteligente en su manera de manejar el dinero.

 

CREA EL RETO DE NO GASTAR POR UNA SEMANA

Si ya has tomado la decisión de hacer un recorte en tu presupuesto, al categorizar y ordenar tus gastos mensuales. Establece este pequeño reto por una semana cada semana. Es decir, comienza diciéndote hoy: “esta semana no voy gastar en nada solo en el mercado y el transporte” por ejemplo.  Dile a tu mente que es por una semana, no por el resto de tu vida y le será más fácil acceder a no gastar por unos días. Al final de la semana, si lo has logrado, felicítate y date una pequeña recompensa (invítate a ti mismo una acopa de vino o un helado, algo que te guste).

 

Cuando inicies la semana de nuevo haz lo mismo. Y así vas hasta que ya no sientas tantas ganas de andar sacando la billetera por todo. Siempre ten en cuenta tu presupuesto y planea los gastos de acuerdo a ello. Si esta semana vas a ir a la peluquería pues dices “Esta semana solo voy a gastar lo de la peluquería y ya”.

Recuerda que antes que nada es importante que ordenes tus gatos y planifiques tus compras para no desperdiciar dinero o romper con tu propósito de gastar menos.

 

POSPONE GASTOS

Me imagino que, como muchos otras personas, tú también has pospuesto la ida al gimnasio a pesar de haber pagado la membresía. También has dejado para después el pago de las facturas o decisiones importantes y después estas a último minuto tratando de ver como lo haces.

Lo mismo puedes hacer con esas compras que son muy tentadoras, especialmente la ropa o la tecnología. Si ves algo que te gusta amucho y lo quieres comprar, saca tu mente procastinadora y di “La semana entrante lo compro” ,“El mes entrante lo compro”. Le estas diciendo a tu mente gastadora empedernida que si vas a comprar, pero después. Y empiezas a engañarla cada vez, hasta que se acostumbre a no gastar por gastar.

 

 

como controlar gastos

 

 

CAMBIA TU LENGUAJE CON RELACIÓN A LOS GASTOS

Cuando “te estas apretando el cinturón” no deberías usar frases como “No puedo salir, porque estoy corta de dinero”, “No voy de compras porque no tengo dinero”, “Me toca ahorrar porque estoy en la quiebra”

La mayoría de las veces olvidamos el poder de las pablaras y el poder que tienen para transformar  nuestra realidad. El discurso que te das a ti mismo te empodera o te amilana, te hace más fuerte o más débil.

Estoy segura que odias cuando alguien te dice torpe, idiota o tonta. Pero sé que te gusta cuando alguien te dice bonita, inteligente o  luchadora.  Estas palabras te hacen sentir mejor, ¿verdad?. Lo mismo debes hacer con la manera en que te hablas a ti misma.

Piensa que eres muy inteligente por empezar a gastar menos, vete como alguien que sabe controlar tus emociones y voluntad gastando menos.

Di mejor “mi inteligencia financiera está mejorando” “ahora soy una persona más responsable con mis finanzas” “establezco prioridades para vivir mejor” “este nuevo estilo de vida me dará más dinero, más felicidad y tranquilidad en el futuro”.

 

Pero si te sigues quejando, sientes que ahorrar es un sacrificio, te sentirás tan pobre, miserable que no serás capaz de mantener tus meta.

 

Háblate lindo. Tus actitud será más agradables, tus acciones serán más positivas y te será más fácil gastar menos.

 

 

NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS

Es tan difícil no compararse con los demás y peor, cuando ellos salen de viaje, se compran un carro hermoso, tienen un closet de envidia o un cuerpo espectacular!!!! Tendemos a fijarnos más en los demás que en lo que nosotros mismos hacemos.

Siempre habrá gente que tendrá más o menos que tú. No importa lo que hagas ni que tan rica seas. Así que deja de compararte con tus amigas, colegas o vecinos. Hay gente que aparentemente vive muy bien pero lo único que tienen son deudas porque deben hasta el examen de conciencia.

No te dejes impresionar por su estilo de vida, cada quien tiene su proyecto de vida. Yo antes hacia esas comparaciones y veía gente que ganaba menos que yo dándose ciertos lujos que yo no poseía: viajaban más, se vestían súper bien y tenían auto. Yo trabajaba y trabajaba pero no disfrutaba. Pero, después de que eso sacrificios dieron fruto, trabajo menos y produzco más dinero que ellos, mientras ellos siguen esclavos de su trabajo. Quizás, cuando pases por un momento parecido te dices mejor “yo manejo mejor mi dinero, por eso no desperdicio en tantas cosas”

 

Recuerda que hay gente que gasta por aparentar que están bien económicamente o porque son compradores compulsivos o simplemente porque son analfabetos financieros, sin embargo  eso no implica que tengan más dinero que tú.

Más bien, en vez de compararte, busca modelos de finanzas positivos (como yo! que modesta) que poseen un estilo de vida organizado, con entradas extra de dinero y que tienen un futuro más seguro que aquellos que gastan el sueldo a manos llenas. Investiga y copia sus técnicas.

 

 

CREA NUEVOS HÁBITOS EN VEZ DE PARAR LOS QUE TIENES

Quizás hayas intentado muchas maneras de dejar de gastar y no has podido lograrlo. Eso en parte se debe a que es más fácil crear nuevos hábitos que dejar los que ya tienes. Puede ser que ganes buen dinero pero quieres dejar tu manía de comprar y gastar, por lo que no te interesa hacer un presupuesto. Si es así, comienza a generar nuevos hábitos que le roben tiempo a las costumbres que te hacen gastar más. Es decir, te encanta salir a comprar ropa y cada fin de semana sales al centro comercial con tus amigas a ver qué hay de nuevo. Cambia la ida al centro comercial por otra actividad que quieras iniciar, empezar a estudiar, hacer ejercicio,  crea un club con tus amigas de lectura, etc.

 

REFLEXIONA SOBRE EL ORIGEN DE TU DESEO DE GASTAR

 

Todo tu comportamiento y forma de pensar son controlados por emociones subconscientes que se crearon especialmente en tu niñez. Es probable que si no has sido capaz de controlar tus gastos es porque, a pesar de haber puesto en práctica varias estrategias que no han funcionado, hay una emoción en particular que te hace gastar más.

Empieza preguntándote: ¿Qué me encanta comprar? ¿Por qué me gusta tanto comprar eso? ¿Qué emociones te produce? ¿Esas emociones están relacionadas con qué en tu vida?

 

Por ejemplo, cada vez que tienes dinero sales y compras algo, sientes la necesidad de comprar lo que sea. Haces eso porque te hace sentir poderosa e importante, que puedes hacer lo que quieras. Recuerdas entonces que cada vez que le pedias algo a tu papá cuando eras niña, él te decía que no (porque no tenía dinero, porque era tacaño, cualquiera que sea la excusa) y eso te hacía sentir no amada. Para reemplazar ese sentimiento doloroso, ahora sales de compras buscando decirte a ti misma que eres importante.

 

Rastrear el origen de nuestra conducta es quizás el paso más importante para poder cambiar nuestros malos hábitos. Todo, absolutamente todo en nuestra vida está relacionado con nuestras emociones.  Averigua cuales están controlando tu deseo de gastar.

 

En resumen

  • Crea pequeños hábitos semanales que cambien tus costumbres consumistas. Hazlo por esta semana, luego por la siguiente…. Y la que sigue….
  • Pospone tus compras para otro día, así como lo puedes hacer para otras cosas lo puedes hacer con esto. Posponer por fin tiene un lado positivo!
  • Cada quien tiene su modo de vivir. El tuyo es diferente al de los demás. Siempre habrá alguien que tenga más o menos que tú. No necesitas entonces compararte  con alguien más.
  • Reflexiona sobre los sentimientos que te produce gastar y rastrea que hay detrás de ellos. Busca la causa y cambia sus consecuencias.

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Maria T

¡Hola! Soy Maria T y ayudo a mujeres como tú a expandir su éxito financiero. Si deseas más tranquilidad, más organización en tus finanzas, dejar de cometer los mismos errores con el dinero una y otra vez, evitar que tus emociones te controlen y parar seguir en trabajos porque te toca déjame guiarte.

2 Comments

Marta · octubre 21, 2018 at 9:11 am

Muy bueno

Marta · octubre 21, 2018 at 9:11 am

Muy bueno lo recomiedo

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