APRENDE A PRIORIZAR TUS GASTOS

Published by Maria T on

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Tu dinero tiene que ir a tantas partes: el mercado, el transporte, el seguro médico, la pensión, las facturas, la tarjeta de crédito, la salida con las amigas, la ropa, esos zapatos que te obsesionan, ¿Cómo haces entonces para saber cuáles gastos son mas importante que otros? Con tantos gastos que parecen todos necesarios te preguntas que hacer para controlar las excesivas salidas de dinero.

Además entras en el dilema de darte gusto o empezar a vivir como un monje. Tú quieres salir de compras, viajar por el mundo, ir a restaurantes finos, pero o sobrevives o pasas bueno, nunca las dos. Eso es lo que nos han enseñado como latinos.

 

Si te queda como opción  entregarle tu vida a las deudas, no te importa porque la pasas bueno. Sin embargo, si decidiste adoptar la vida de “deudora eterna” quizás te la vayas a pasar el resto de tu vida estresada pensando en cómo pagar, sin efectivo a fin de mes, prestando plata hasta con el de la tienda y debiéndo hasta el examen de conciencia. Porque, no nos digamos mentiras, las deudas para ciertas personas son una costumbre, un estilo de vida.

 

Si te sientes apretada hasta el cuello, las deudas no dan más, y hace falta sueldo para terminar el mes voy a mostrarte estas ideas que te permitirán priorizar en tus gastos y organizarte mejor cada mes.

 

Categoriza tu presupuesto

No puedes andar por ahí sin un presupuesto, por pequeño que sea tu sueldo. Si no sabes cómo hacerlo visita este post para crearlo.  Anota todo lo que gastas y crea grupos de gastos, primero aquellos que no puedes dejar de pagar, lo básico para vivir y lo realmente necesario: la renta, la comida, el transporte, el colegio de los niños, tu salud y pensión. En un segundo grupo, escribe aquellos gastos que no ocurren cada mes pero si bimensual o trimestralmente, por ejemplo la ida a la peluquería, el mantenimiento del carro, los impuestos, etc. Por último, pon en una categoría aparte aquellos gastos que son tus gustos y que no son una obligación a pagar como la ropa, las idas a cine, los paseos, etc.  Ahora, saca la lupa y ve cómo puedes reducir ciertos gastos. Por ejemplo reducir el plan del celular o quitar ciertas marcas costosas y reemplazarlas por aquellas más económicas en los productos de aseo, maquillaje y hasta en la comida. Siempre hay opciones económicas que no implican ceder en calidad, es solo cuestión de marketing.

Con base a estas categorías, establece un presupuesto y una nueva serie de gastos que te dejen más dinero sin robarte el sueldo. Lo más sencillo es que tomes el dinero de los gastos, como una especie de mesada y mantengas el efectivo disponible para estos gastos, no pagues con tarjeta y mantén tu “mesada” a lo largo del mes. Olvídate que tienes dinero en el banco.

Mantén estas categorías presentes ya que si necesitas hacer un recorte drástico de gastos lo puedes hacer de la categoría tres (la que menos necesitas).

 

Sal de deudas

Antes que nada, las deudas te roban dinero, tranquilidad y tiempo. Dinero porque pagas intereses, tranquilidad porque a nadie le gusta deber y mucho que le cobren, y tiempo porque debes trabajar y trabajar para pagarlas. Eso no es vida!!! Primero que todo, sal de las deudas, crea un sistema de pago con una fecha límite para pagar todas tus deudas. Si tienes varias, trata de agruparlas en una sola, si tu sistema bancario lo permite. Además comienza a hacer abonos extraordinarios para acortar el plazo de pago. Las deudas no dan espera y tu tranquilidad mucho menos.

Las deudas no son malas si  nos producen dinero, por ejemplo si compraste una casa y ya no pagas renta está bien, o si has invertido en un negocio y este está dando buenos resultados, no son deudas malas. Aun así, el interés suele ser muy alto y puedes terminar pagando dos y tres veces del valor adeudado. Si pagas más rápido, menos dinero perderás.  Cuenta, revisa tus extractos bancarios, multiplica y te darás cuenta de lo que te digo.

 

como controlar gastos

 

Piensa positivo, no los veas como un sacrificio

“Todo es del cristal con que se mire”. No pienses que eliminar parte de tus gastos es un sacrificio grande. Si crees que no poder comprar ropa cada mes es un sacrificio, será una tortura mantener tu presupuesto, te sentirás pobre, miserable y avara. Una cosa es ser tacaño y otra muy distinta es saber cómo y donde gastar. Cuando te decides a gastar menos estas aumentando tu inteligencia financiera no tu egoísmo. Velo por el lado amable, piensa en el fruto a largo plazo y el disfrute que te puede crear.  Piensa por ejemplo en la tranquilidad de no tener deudas, en el disfrute de tener tu propia casa, el ver que puedes ahorrar la mitad del sueldo. Hay más de bueno que de malo.

 

Piensa en maneras inteligentes o creativas

Si se te ocurren tantas ideas para gastar tu dinero, también debes ser buena para imaginarte muchas en como ahórrarlo. La ropa, por ejemplo, si lo ves de manera objetiva, no necesitas comprarla cada mes. Dos o tres veces al año es más que suficiente. Más bien, comienza a comprar ropa combinable entre sí, que te permita una amplia gamas de outfits, así no te verás como “retrato” todos los días. Hay muchos tableros en Pinterest con estos tips, ponlos en práctica.

 

Otro gasto que usualmente consume tu dinero es el auto. Si tu auto pide demasiados arreglos, paga altos impuestos es mejor que deshagas de él o compres uno más económico. Los autos son un gasto no una inversión porque no producen dinero. Si tu auto te esta “chupando” el salario, déjalo ir.

 

En el caso de la alimentación busca otro tipo de recetas. La comida fresca, hecha en casa es más saludable y barata que la preparada. Deja de comprar el cereal de caja (que por cierto contiene más sal que un paquete de papas), las galletas integrales y casi todo lo que encuentras en el supermercado. Ve a la plaza de mercado y compra más frutas y verduras. Entra a Pinterest y busca recetas veganas (aquí estan las mias), no imaginas lo saludables y baratas que son. No comas más dulces, ingiere pasas, arándanos, ciruelas que son más baratas y saludables. Deja la soda y la gaseosa y prepara tés naturales, esta es una práctica muy común en la China. Cuando estuve allí todos tenían su tarro de agua con alguna hierba: manzanilla, menta o hierbabuena. Las plantas tienen la propiedad de sanar, las gaseosas de engordar.

 

¿Si ves? Hay muchas maneras de empezar a ahorrar sin necesidad de sacrificar. Se trata de cambiar de mirada, buscar alternativas y aplicarlas.

 

En resumen:

  • Crea un presupuesto categorizando tus gastos entre los más importante y los menos necesarios.
  • Libérate de las deudas.
  • Cambia la manera en que hablas de tus recortes de presupuesto, no los veas como sacrificio sino como un cambio de estilo de vida positivo.
  • Investiga maneras diferentes de gastar ahorrando que te permitirán mantener un buen estilo de vida sin dejar de darte gustos o perder calidad de vida.

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